" En vez de quedarme encerrada en la pieza debiera ir a visitar el pueblo, conocer la viejas callecitas, mirar la gente. En mí, volver de un sitio sin haberlo visto es un motivo de orgullo. Decir no en vez de sí me emociona."
Cuando leí esta frase, lo primero que pensé fue: esta mina está loca. Enseguida de la descalificación vino la comprensión. A mi también me emociona decir no, y a todos nos emociona un poco sentirnos con el poder de dar vuelta a una acción tan obvia y predeterminada como lo es, salir a conocer un lugar donde nunca hemos estado. Es decir, elegimos sólo cuando decimos que NO. Cuando digo que si, estoy aceptando algo.. me lo imponen. decir no es mi única elección..
igual no hay mucho que elegir
